Discipulado

¿Cómo acercarme a la Biblia?

Cuando nos enfrentamos a la Biblia tenemos dos opciones: hacerlo desde la duda, pensando que tan solo se trata de un libro de historias fantasiosas; o creyendo que ella es desde principio a fin Palabra de Dios. Para que puedas recibir todo lo que ella tiene para ti, debes acercarte a la Palabra con la mente y el corazón abiertos, y aceptando que la Biblia ha sido íntegramente inspirada por Dios; de esta manera podrás recibir todo lo que ella te ofrece.

En 2 Timoteo 3:16 (NTV*) dice: Toda la Escritura es inspirada por Dios y es útil para enseñarnos lo que es verdad y para hacernos ver lo que está mal en nuestra vida. Nos corrige cuando estamos equivocados y nos enseña a hacer lo correcto. La Biblia puede hacer todo esto por ti, ayudándote a reconocer la verdad y así poder ver claramente y ser honesto con lo que está bien o mal en tu vida.

Quizá te preguntes: ¿de qué forma debo leer la Biblia?, ¿cuánto debo leer?, o ¿es preferible hacerlo en algún momento específico? Con respecto a estas preguntas, existen diversas opiniones. Yo no quisiera darte una opinión más que solo te traiga más confusión, pero sí quiero compartir contigo lo que he podido ver durante estos años.

En primer lugar, quizá hayas escuchado a quienes dicen que se debe comenzar por uno de los libros de la Biblia en particular. Por ejemplo, por el Evangelio de Juan, por ser el libro del amor; otros dicen que por el Evangelio de Marcos, por ser el más corto; otros que por el de Mateo por ser el primer libro del Nuevo Testamento,  de modo que sigas el orden en que están los libros en la Biblia; etcétera.

La verdad es que cada una de estas opiniones tiene muy buenos argumentos, pero definitivamente lo más importante en la forma de leer la Biblia es que lo hagas de una manera intencionada, apartando un tiempo para ello, de tal manera que puedas realmente entender y recibir todo lo que ella tiene para ti. Una sugerencia es que tengas contigo un cuaderno y un lápiz para que anotes tus propios comentarios, lo que no entiendas o lo que llame tu atención.

En segundo lugar, en relación a cuánto leer, lo más importante es que sea una porción que puedas recordar de modo que seas capaz de poner en acción lo que hayas aprendido de ella. Toma acción en relación a lo que leas, ya que esta es la manera en la que vamos creciendo como cristianos. La Biblia dice en Santiago 1:22-24 (NTV): No solo escuchen la palabra de Dios; tienen que ponerla en práctica. De lo contrario, solamente se engañan a sí mismos. Pues, si escuchas la palabra pero no la obedeces, sería como ver tu cara en un espejo; te ves a ti mismo, luego te alejas y te olvidas cómo eres. Así que no olvides nada de lo que ella te muestre.

Y en tercer lugar, con respecto a si existe un momento del día ideal para leer la Biblia, es importante recordar que cada uno de nosotros es distinto. Para algunas personas durante la mañana tienen su momento de mayor energía y lucidez; otras, en cambio, se sienten con mayor vitalidad por la noche; mientras que para algunos, debido a motivos familiares o laborales, tienen mayor tiempo disponible durante la tarde. Por lo tanto, lo más importante para apartar tiempo para leer la Biblia es que lo hagas cuando te sea más fácil concentrarte y así sacar el máximo provecho de tu tiempo de lectura y estudio. El ritmo de vida actual es muy diferente al de hace algunos años atrás, y para muchos puede ser un reto encontrar un momento tranquilo; sin embargo, para que crezcas en tu relación con Dios, es fundamental que apartes un espacio para estar con Él.

Finalmente, te animo a recordar que lo más importante es el corazón con que te acercas a la Palabra; debe ser un corazón enseñable y con hambre por conocer más a Dios y Su infinito e inagotable amor por ti.

*Versión Nueva Traducción Viviente.

Gloria Rodríguez M.

admin@enciendefocum.com

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